Protocolo de respeto

PROTOCOLO DE RESPETO

LA ENSEÑANZA DEL RESPETO

El sistema social del perro es muy similar al de los humanos. Ellos viven en grupos familiares extensos, tienen también un amplio y extendido cuidado paterno, trabajan en grupo o en familia para ayudar a cuidar a la descendencia, atienden a los más jóvenes antes de que puedan ingerir comida semisólida y posteriormente sólida, utilizan el juego como una manera de desarrollar habilidades sociales, se comunican ampliamente de forma vocal y no vocal y, lo más importante, tienen un sistema social basado en el deferecia a los demás.
Las peleas por el estatus o el control son notoriamente raras entre los cánidos silvestres como los lobos. Excepto en aquellas que los humanos perciben como condiciones sociales anormales, la mayoría de las relaciones sociales humanas están estructuradas por la negociación y la deferencia hacia los demás, más que por la violencia. Las jerarquías basadas en la deferencia implican que el individuo a quienes otros guardan respeto, pueden ser distinto dependiendo de las cirscunstancias sociales. El estatus y las circunstancias no son absolutas. En las situaciones humanas, un niño pueden ser respetuosos a requerimiento de sus padres, pero luego ser un lider a quien los otros niños respetan en el patio de recreo. Los perros son parecidos.

Mucho se ha escrito sobre la visión que los perros tienen de sus familias humanas como su manada. Aunque la comparación con una manada no es del todo exacta, los perros son seres sociales y se fijan en su gente para que les sirvan de orientación. Si dejan de hacer esto o nunca lo hacen, ocurre amenudo que el perro se vuelve probemático. Este programa es el primer paso para dos cosas: prevenir tales problemas y para tratar todas las formas de problemas de conducta. Todos los animales sociales crean alguna forma de sistema de reglas. Este sistema les permite comunicarse los unos con los otros. Debido a que los perros son tan parecidos a los humanos en tantas formas y a que tan frecuentemente aparentan estar atentos a cada palabra, se asume que están integrados en la estructura social humana. En realidad, los cachorros necesitan ayuda para alcanzar esta integración, y los perros con problemas necesitan tener un agradable, consecuente y benigno sistema de reglas, especialmente detallado para ellos.

Éste es una especie de benigno campo de entrenamiento de perritos: Si el perro conoce una regla coherente y un comportamiento que conseguirá la atención de su gente, entonces el perro será receptivo a la orientación. Ésta es una forma de disciplina. La gente a menudo confunde disciplina con violencia o malos tratos. Perros maltratados o aquellos permanentemente tratados con ineptitud, con castigo físico, o bien aprenden a hacer caso omiso del castigo o aprenden a buscarlo pues puede convertirse en su forma más habitual de contacto.

El propósito de este programa es el de establecer un punto de referencia para una buena interacción entre el cliente y la mascota, en lo que a la conducta se refiere, y para enseñar al perro a que debe, sistemáticamente, mostrar deferencia a las personas para recibir atenciones. Esto se hace de una manera prudente, agradable y pasiva, y frecuentemente es más dificil de lo que el cliente reconoce. La razón es la siguiente: Si los clientes están hablando, leyendo o viendo la televisión y el perro se acerca hacia ellos y se frota, pone sus patas encima o se apoya sobre ellos, los clientes usualmente, de forma pasiva, tienden la mano y le tocan o acarician. El perro ha controlado toda esa interacción. Marcador: perro, 1; humano, 0. Y la gente ni siguiera se percata de que están transmitiendo señales al perro en lugar de cariño.

Bajo ninguna circunstancia el cliente puede tocar, achuchar o, de cualquier manera, interaccionar con el perro a menos que el perro actúe con respeto (deferencia) y espere a sus atenciones.  Esto se lleva a cabo haciendo que el perro se siente. El permanecer sentado no tiene que ser prolongado (de 5 a 15 segundos) y los cachorros muy jóvenes puede que no lo hagan perfectamente porque que son "culitos de mal asiento". A pesar de ello, cachorros de 5 semanas de edad pueden aprender ya a sentarser y a prestar atención al cliente (les miran para obtener indicaciones, establecer contacto visual, parecen contentos y atentos mientras están quietos), a cambio de una golosina para perros. Tan pronto como el perro se siente, la persona tiene que decir "¡buen perrito! o ¡buena perrita!, y darle un trocito de premio o algo especial. También elógia y acaricia al cachorro (Ver: "Enseñandole a sentarse ("Sit")", más adelante).

Para un perro que ya sabe sentarse, el único problema que habrá será el de afirmar esta conducta, para cualquier cosa que el perro quiera. La regla es: el perro tiene que sentarse y permancer quieto para ganarse cualquier cosa que quiera por el resto de su vida. Esto incluye sentarse para lo siguiente:

  • A la hora de comer o al ofrecerle comida
  • Para darle premios
  • Para hacerle carantoñas
  • A la hora del cepillado
  • Cuando pueda salir a la calle -y entrar
  • Al ponerle la correa, el halty, arnés...
  • Para secarle las patas
  • Para invitarle a subirse al sofá o la cama (si así se desea)
  • Para jugar a algún juego
  • Para jugar con juguetes
  • Para quitarle una garrapata
  • Para revisarle una herida
  • Para acariciarle o hacerle mimos
  • Para conseguir tu atención
  • ¡Para cualquier cosa que el perro quiera!

Todo lo que tiene que hacer el perros es posar su pompis en el suelo, permanecer quieto, mirar al cliente y esperar a la indicación del mismo. Esto lleva sólo segundos, pero su valor es inestimable. Todos los perros deben aprender esto yningún perro es demasiado viejo para aprenderlo. Si el perro es mayor o tiene artrítis, podría ser más confortable que se tumbe. Se debería criar a todos los cachorros con esta simple pero poderosa conducta de deferencia. Esto no le va a quitar al perro su coraje, entusiasmo o individualidad. Permitirá al cliente tener una relación mucho mejor con el perro y a poseer la autoridad. Esto último puede ser crítico si el perro se coloca a sí mismo en una posición potencialmente perjudicial.

Si el cliente tiene un perro muy avasallador y enérgico, se puede encontrar con que el constante control y corrección de la conducta del perro resulta agotador. Si esto ocurre, el cliente se enfadará con el perro y no pondrá en práctica la modificación de la conducta correctamente. El cliente acabará, con el tiempo, agobiado por el perro. Si esto último ocurre, el perro habrá aprendido a perfeccionar su intratable conducta. Para tales clientes, una opción mejor puede ser el de desplazar e ignorar al animal, a menos que estén trabajando actívamente con ellos. Esto no es lo mismo que la retirada del afecto recomendada por muchos manuales de adiestramiento. La retirada del afecto provocará que los perros inquietos sean aún más inquietos y que los clientes se sientan tristes, enfadados o culpables. Tales circunstancias empeorarán, no mejorarán la situación. Sin embargo, conceciéndose a uno mismo el privilegio de no tener que controlar al perro en cada momento, los clientes pueden cumplir con este protocolo, el Protocolo para la Relajación: Nivel 1 de modificación de conducta, cuando están con el perro. De hecho, a menos que el cliente esté dispuesto a demostrar el amplio grado de vigilancia recomendado aquí, es preferible relegar al perro a un lugar donde pueda ser ignorado pero sin estar desatendido. Dichos lugares deben ser secos y confortables, protegido de los elementos, seguros y un tanto amenos para el perro. Se le puede proveer de diversión o estímulo con juguetes, pelotas, huesos de tuétano o juguetes Kong rellenos de mantequilla de cacahete. Se insta a la precaución al usar alimentos con cualquier perro que tenga cualquier problema de agresividad asociada con la comida. Los clientes deben ser capaces de recuperar al perro e inducirle a practicar estos protocolos. Si el cliente elige activamente desplazar o ignorar al perro como parte del método para reforzar el protocolo de deferencia, deben estar dispuestos a establecer y mantener con regularidad los períodos programados, en los cuales el protocolo de deferencia siempre sea reforzado y en los cuales puedan ser practicados los niveles 1 y 2 de los protocolos de modificación de conducta. Esto va a llevar un mínimo de 20 minutos dos veces al día. Cuando se utiliza el método de desplazar e ignorar al perro, es preferible hacerlo en varias sesiones (de 8 a 12) al día, de 10-15 minutos cada una. Recuerda: cada vez que el perro esté con el cliente, el protocolo de deferencia tiene que hacerse cumplir. Lo cual quiere decir: ninguna atención a menos que el perro esté sentado y quieto.

¿Que es lo que hace un protocolo como éste para prevenir o tratar problemas de conducta?

  1. Sentarse y guardar respeto (deferencia) para cualquier cosa que el perro quiera, para siempre, refuerza la estructura social innata del perro y le enseña a observar a su gente para obtener indicaciones sobre si su conducta es la adecuada.
  1. Las conductas de deferencia pueden actuar como una forma de "pausa": Le dan al perro un respiro en una situación de modo que no la empeore. El perro puede aprender que si responde a la petición de una persona para que se siente, la persona le va a ayudar a decidir cual es la siguiente conducta más apropiada que puede mostrar. Esto es un gran alivio para perros que muestran ansiedad por conocer las respuestas apropiadas (ej.: muchos perros con problemas de conducta).
  1. La conducta respetuosa permite al perro poder tranquilizarse. Un perro sentado es menos reactivo que otro que corre alrededor. Así, estas conductas permiten al perro unir una indicación verbal, un comportamiento y la respuesta psicológica a ese comportamiento. Esto tiene un efecto ranquilizante.
  1. Las conductas de deferencia, reforzadas constantemente, permite al perro anticiparse a lo previsible y a ser capaz de ganarse la atención.

PUNTOS A RECORDAR

  1. Nada más empezar, el perro debe ya ganarse todo lo que desee, para el resto de su vida. El perro lo hará sentándose y permaneciendo quieto durante un instante (como deferencia hacia tí).
  1. Al perro se le pide que se siente diciendo su nombre seguido de la palabra "sit" (esp. "sentado" o "sienta" o "siéntate"). Esto se puede repetir cada 3 o 5 segundos según sea necesario (este no es un ejercicio de la clase de obediencia).
  1. Si el perro se resiste o rehúsa cumplir, aléjate del perro. El perro te seguirá en algún momento. Cuando el perro parezca demandar alguna atención, pídele que se siente como se ha indicado arriba. Si el perro se resiste, aléjate del perro. Tarde o temprano el perro capitulará. Se más persistente que él.
  1. Tan pronto como el perro se siente, recompénsale con elogios. Una recompensa con comida acelerará el proceso para un perro que no sabe sentarse. El próximo paso es enseñar al perro como permanecer quieto (ver: "Enseñandole a permanecer quieto). Recuerda que el perro debe permanecer quieto hasta que le dejes libre. Debido a que lo importante de este protocolo es imponer deferencia de modo generalizado, es preferible que se le deje libre con rapidez. Depués, podrás practicar el "quieto" y el "túmbate" de mayor duración como parte del programa de relajación global y el programa de modificación de conducta (ver Protocolo para la Relajación: Modificación de Conducta Nivel 1).
  1. Permanece alerta ante sutiles conductas desafiantes o avasalladoras que pueda exhibir el perro. Cuenta con que se pueden cometer errores, no discutas con el resto de la familia por ello. Esto no ayudará al perro. Cuenta con que podrás estar un poco frustrado. Recuerda que los perros leen el lenguaje corporal mucho mejor que tu y que están esperando su oportunidad. Utiliza este comportamiento vigilante para modelar las conductas de deferencia.
  1. Recuerda que todos en casa deben ser constantes y trabajar con el perro. Los niños deben estar vigilados para su seguridad y para ayudarles a no enseñar al perro una conducta equivocada. Los niños deben entender la diferencia entre un salario en forma de comida y un soborno, y se les debe enseñar a no irritar al perro. Comida suspendida en el aire a cierta distancia delante del perro es una invitación para levantarse y embestir. Todo el mundo debe corresponder al perro recompensandole, diciendole que permanezca quieto y vinculando rápidamente elogios verbales con premios comestibles, que debe aparecer "mágicamente" sobre una mano abierta y plana.
  1. Recompensa al perro. Ésto tiene que ser divertido para todos.

    ENSEÑÁNDOLE A SENTARSE ("SIT")

    Considera la opción de utilizar una recompensa o salario en forma de comida, especialmente si el perro tiene que reformase de comportamientos indeseados. Muchos humanos se resisten tremendamente a recompensar al perro con comida. La explicación generosa para ésto es que estas personas no entienden que la recompensa con comida no es un soborno, sino más bien un salario. Es importante entender la diferencia y evitar los sobornos. Un soborno viene a priori (antes que el comportamiento deseado), como un señuelo para distraer o competir con el perro, de modo que éste no ejecute una conducta que, de otra manera, los clientes se sienten impotentes para controlarla. Esta es una situación triste pero común en la que se pueden encontrar los clientes. Una recompensa o salario deber llegar a posteriori (después de la acción) a cambio de una conducta perfectamente ejecutada en respuesta a una petición del cliente. Esto quiere decir que el perro está atendiendo al deseo del cliente, esperando sus atenciones, siendo respetuoso con sus necesidades y respondiendo apropiadamente, para lo cual ha aprendido que se puede ganar una recompensa. Generalmente, los clientes son receptivos a estas diferencias y se dan cuenta rápidamente no sólo de que han estado sobornando a sus perros, sino que además de que no se sienten a gusto consigo mismo haciendolo así. Un sistema de recompensas establece el estándar para un control compasivo pero disciplinado. Las recompensas con comida pueden no ser necesariamente para enseñar e imponer conductas de deferencia para perros que ya saben como sentarse, sino que pueden ser muy útiles para cachorros que no saben como hacerlo. Los cachorros son bebés y tienen lapsos cortos de atención. La comida les ayuda a centrarse. Si el cliente tiene el premio de comida en una mano, sosteniendolo con dos dedos y coloca la mano primeramente en frente de la nariz del cachorro, elevando la mano y desplazándola hacia atrás. La cabeza del cachorro empezará a moverse para seguirla. Gradualmente, el cachorro se sentará porque es más fácil y más confortable hacerlo así. Si el cliente dice "Sit" (con 2 o 3 segundos de pausa), "Sit" (2 o tres segundos de pausa), y así sucesivamente mientras se hace esto y tan pronto como el cachorro accidentalmente se siente, se le dice "¡muy bien!" e instantáneamente se le da el premio, al cachorro se le estará dando proporcionando refuerzo en el momento adecuado. Esto se debe repetir hasta que el cachorro lo haga impecablemente y sin titubear. Generalmente, esto lleva menos de 30 minutos para un cachorro que aun no haya desarrollado conductas malas o de desatención. ¿Es necesario presionar el pompis del cachorro para hacer que se siente?. No, y teniendo en cuenta el tamaño de las personas en relación con lo pequeño que puede ser el cachorro, es desaconsejable hacerlo. Esto es especialmente cierto para perros que pueden tener predisposición para posteriores problemas de caderas: Hay otras tres alternativas:
    1. El cliente puede poner suavemente la mano detrás del pompis del perro de modo que, según el perro se apoye, se tope con la mano. El cliente puede acomodar con suavidad al cachorro para que se siente y recompersarle como se ha mencionado previamente.
    1. El cliente puede tener a otra persona que permanezca detrás del cachorro con el pié junto a sus cuartos traseros. Según el cachorro se apoye, el pié y la pierna de la persona acomodarán el cuerpo del cachorro en la posición de sentado.
    1. Un collar tipo Halty, se puede usar para ayudar al cliente a que enseñe rápidamente al cachorro a sentarse. Ver "Protocolo para elegir el collar, collares Halty o arneses", para más información.

    ENSEÑANDOLE A PERMANECER QUIETO

    Enseñar el "quieto" puede ser más dificil de enseñar que el "Sit", porque se tiende a meter prisa al perro y proceder a un ritmo más adecuado para las personas que para los perros. Esta respuesta está arraidada parcialmente en la sensación del cliente de que, si el perro no obedece instantáneamente, el perro es estúpido y el cliente comete un error. Esto no es cierto, así que nadie se sienta culpable. Hay mucha variación en la habilidad del perro para relajarse y permanecer quieto y los clientes a menudo, sin querer, dan señales corporales que resultan incoherentes para el perro. Entre las señales incoherentes más comunes están el hablar al perro por encima de tu hombro y decirle que se quede quieto, mientras te alejas de él. Los perros que no conocen el comando "quieto", no lo aprenderán mediante esta aproximación y se sentirán angustiados. Antes de que un perro pueda aprender el "quieto", debe primero aprender a sentarse. Si el perro está más confortable permaneciendo tumbado, en ese caso está bien. Esta no es una clase de obediencia, no habrá puntos que ganar ni trofeos que recibir. Este punto es para situar al perro en una postura de conducta de deferencia (respeto). Estar sentado es una postura menos reativa que permanecer de pie, y estar tumbado es menos reactivo que estar sentado. Algunos perros están más calmados estando tumbados, así que es preferible para ellos. A continuación, díle al perro que se siente, elógiale verbalmente, di "quieto" y da un paso microscópico hacia atrás. Repite "quieto", vuelve hacia el perro, repite "quieto" y recompénsale. Una secuencia de ejemplo sería como sigue: "Bonnie, "Sit" - buena perrita (premio), "quieta" (premio), "quieta" (da un paso atrás mientras repite el "quieto", entonces para). "Quieta" Bonnie, buena perrita, "quieta" (vuelve mientras dices "quieta", entonces para). "Quieta Bonnie, buena perita (premio), vale (comando para liberar (ej."libre") y Bonnie se puede levantar). 

    PRESTA ATENCIÓN A LO SIGUIENTE

    1. Utiliza el nombre del perro, esto hará que te preste atencion. Úsalo con frecuencia, a diferencia que en obediencia, siempre y cuanto te preste atención. De hecho, el nombre deber ser la indicación para que se oriente hacia tí. Si el perro no mira hacia tí inmediatamente, coloca el premio junto a tus ojos. El perro tiene que centrarse (mientras pones el premio junto a tus ojos puedes darle una señal vocal como "¡mira!")
    2. Repite los comandos. Esto no es obediencia, el perro necesita que le proporciones seguridad y tranquilidad. Según el perro mejore y aprenda más, repite los comandos con menos frecuencia y a intervalos mayores. Esto es lo que los psicólogos llaman "modelar" una conducta.
    3. Recompensa al perro de forma apropiada. Con el tiempo, los premios comestibles aparecerán de forma menos previsible. Al principio, el perro necesita toda la ayuda posible.
    4. Recuerda usar uno o dos palabras (siempre las mismas) como comando para "liberar" al perro de la orden, y recuerda que si usas esas palabras mientras hablas al perro, éste se levantará. Si el perro se levanta antes de ser liberado, haz que permanezca quieto y espera de 3 a 5 segundos antes de liberarle. Esto evita el comportamiento de "caja sorpresa".
    Según el perro adquiera más experiencia y llegue a dominar la posición quieto a corta distancia, incrementa gradualmente la distancia entre tu y el perro. No saltes directamente desde hacer que el perro permanezca quieto a un metro de ti, a hacerlo al otro lado de la habitacion. La tentación para el perro será muy grande y tan solo provocarás conflicto y ansiedad en el perro, lo cual derrota tus objetivos. Una aproximación más minuciosa para reforzar el "quieto" lo puedes encontrar en el "Protocolo para la Relajación: Modificación de la Conducta Nivel 1". El protocolo se puede hacer con el perro atado o con un collar de cabeza (Halty). Los collares de cabeza, cuando se complementan con correas de larga distancia, te permiten reforzar el ejercicio de sentarse y corregir al perro si se levanta.