Relato de un cachorro aburrido




Relato de un cachorro aburrido
 08:00h.

Me llevan a la calle. 10 minutos para hacer pi-pi y lo otro. Poco tiempo, pero justo lo suficiente. La verdad, me quedo con ganas de juerga…

09:00h.

Los niños se han marchado al cole. Yo ya he comido, ahora se marcharán también los demás y me quedaré solito en casa.

10:00h.
He dormido un poco... qué aburrimiento. No consigo encontrar el hueso que dejé debajo del sofá ayer…
parece que tengo que buscar un escondite mejor que ese.
Me paseo un poco por la casa, me encuentro una pelusa de la moqueta y me la como.
Me voy a la cocina… para buscar el cubo de basura. Je, je, a veces se les olvida esconderlo.

10:10h.

¡BINGO!, aquí está... la próxima media hora no me aburriré.

10:45h.

He decorado mi colchoneta con envases de Yogur vacíos... pero eso sí, antes los he relamido y los he limpiado muy bien (ellos nunca lo hacen tan bien como yo), y he decorado el pasillo con los papeles del fiambre. Estos también los he limpiado antes. Y me he encontrado los restos de un tomate ¡Yuppie!

10:50h.

Dios mío, creo que tengo que echar los restos del tomate... uf, parece que no me ha sentado nada bien.

11:00h.

Ya estoy mejor del estómago, menos mal. Pero sigo sin encontrar ese hueso de ayer...

11:03h.

Las patas de la silla son una buena alternativa para el hueso desaparecido.

11:30h.

Tengo que dormir, estoy completamente agotado de matar la pata de la silla, pero ¿dónde duermo? Todavía hay restos del tomate en mi colchoneta. A ver si encuentro un sitio súper cómodo para tumbarme un rato…

12:00h.

El cartero me despierta de un sueño muy agradable y salgo de la cama de mi amo (juro que la he mojado solo son babas…) Después de 10 minutos de amenazas y ladridos, el cartero por fin huye de la puerta. Oigo a la vecina en la escalera, ¿qué le pasa? parece enfadada. Después de 5 minutos de ladridos, ella también huye.

12:20h.

Un paseo por la casa: la puerta de la habitación de los niños está abierta, ¡perfecto! Los muñecos son
míos. No son lo mismo que el hueso desaparecido, pero así me entretengo un rato…

13:00h.

Justo cuando me había vuelto a dormir, alguien vuelve a casa. ¡YUPPII! Pero, ¿Por qué me mira con cara de enfadada ELLA? y ¿Porqué grita tanto? ¡Eh, qué me alegro un montón de verte!, ¿Habrá tenido un mal día? Bueno, mejor que me vaya a mi colchoneta junto al tomate y espero un ratito.
Hmmm... todo este tiempo he estado esperando solito que volviera alguien y me he aburrido tanto y
ahora cuando vuelve a casa está de mal humor…

13:30h.

Todavía no he salido de mi colchoneta. Vuelven los niños. ¡Bien! ahora si que me levanto a saludarles, siempre se alegran tanto al verme, igual que hoy… Hasta que entran en su habitación… NADIE me ha dicho que no debo morder los juguetes de los niños… Otra vez están todos de mal humor….

14:00h.

La comida está casi hecha (no la mía) y ELLA me saca para un paseito rápido… Me quedaría más tiempo en la calle, me aprieta el tomate, pero no hay tiempo…

14:30h.

No me permiten pedir mientras comen... a mi colchoneta... a esperar que alguien tenga tiempo para mí….

17:30h.

Todavía nadie tiene tiempo para mí... Pero ahora llega ÉL a casa. ¡YUPI!, se alegra mucho verme, hasta que ELLA le dice que he estado en su cama. Lo mojado sólo son babas, ¡lo juro! Aunque nadie se lo cree… de nuevo, a la colchoneta.

19:00h.

Mi paseo de noche con ÉL hoy es muy corto, porque tiene mucho estrés en el trabajo. Me gustaría quedarme más tiempo – el tomate – pero no puede ser.

19:10h.

Mi cena: ¡lo mejor del día!

20:00h.

Todos están en el sofá. Yo también quiero, pero no puedo, dicen ELLOS, porqué me he portado muy mal hoy. No me he portado mal, de verdad. Os he esperado aquí a todos, incluso he tenido un poco de miedo y me he aburrido un poco.

No entiendo esto… GUAU.

Christiane Steck Educadora canina